POLÍTICA
La extrema derecha francesa mira al Parlamento
Marine Le Pen obtuvo el tercer lugar en la primera vuelta, convirtiéndose en un factor clave para el ballottage, pero es improbable que apoye a un candidato. Su mirada está puesta en las elecciones legislativas de junio
La política derechista ya piensa en nuevas batallas electorales. "Esta primera ronda es el comienzo de una vasta congregación de patriotas de derecha", dijo la candidata a partidarios en su cuartel de campaña en París. "La Batalla de Francia sólo ha comenzado", agregó. Hija del ex soldado paracaidista y político Jean-Marie Le Pen, la abogada de 43 años se arriesgó a romper con su legado, llevando la modernidad de una madre trabajadora a un partido nacido hace medio siglo. Muchos dudaban que llevar un poco de "agradable" al "partido repugnante" diera resultado. El domingo podría haber demostrado que sí. Ahora el partido cree que puede ganar escaños en el Parlamento por primera vez desde 1986, cuando un breve experimento con representación proporcional le dio 35 lugares. Desde la vuelta de un sistema electoral que contempla dos rondas de votaciones, el Frente Nacional no ha logrado asegurar una mayoría en distrito alguno. Jean-Marie Le Pen dijo que el récord presidencial de su hija es un buen presagio. "Creo que esto demuestra que en las elecciones presidenciales tendremos muchos lugares", comentó. "Hay una gran esperanza para nosotros", añadió. Llena de alegría, Marie Le Pen se unió a cerca de 500 de sus partidarios que bebían champán y bailaban clásicos de la música disco tras superar la votación récord lograda por su padre en las elecciones presidenciales del 2002. "Este es un voto de reconocimiento", afirmó una doctora de 45 años que se identificó sólo como Anne. "Marine ha sido demonizada y es tiempo de que se den cuenta de que uno de cinco franceses la apoya", agregó. Asesores de Le Pen indicaron que se referirá al tema de la segunda ronda de votaciones durante un mitin el Día de los Trabajadores en París. Sin embargo, es improbable que una mujer que el domingo declaró que había "destruido el monopolio de los dos partidos de bancos y de las finanzas y multinacionales" entregue su apoyo para cualquiera de los dos finalistas. Ella ha dicho antes que no habrá alianza", comentó la vicepresidenta del Frente Nacional, Marie-Christine Arnatu. "No creo que cambie de parecer ahora", opinó. Mejor que su padre Divorciada dos veces y madre de tres hijos, Marine Le Pen se unió al partido de su padre a los 18 años, en 1986, y abandonó su carrera de abogada en 1998 para entregar asesoría legal al partido. No haber pasado a segunda vuelta podría ser una bendición disfrazada para Le Pen. Su padre sorprendió a Francia en el 2002 al ganar un 16,8 por ciento de las preferencias en la primera vuelta, superando al socialista Lionel Jospin para enfrentar al conservador Jacques Chirac en el balotaje. Pero fue derrotado en forma aplastante cuando millones de izquierdistas apoyaron, muy a pesar suyo, al candidato de centroderecha para rechazar a la extrema derecha y todo lo que él representaba. El Frente Nacional luchó para figurar en las elecciones del 2007, cuando Sarkozy construyó su campaña sobre temas de seguridad y contra la inmigración. Al irle mejor que a su padre en el 2002, Marine Le Pen ahora tiene una base sólida para avanzar en sus metas centrales: las elecciones parlamentarias de junio y, a más largo plazo, los comicios presidenciales del 2017.
Lunes, 23 de abril de 2012
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